lunes, 14 de abril de 2014

PADRE NUESTRO


Hace 2000 años un maestro nos dejo un mantra, para acercarnos al creador en momentos de necesidad, parecen palabras, pero las palabras son sonidos que armonizan nuestra mente con un componente del universo con el cual evolucionamos, y con el que nos hemos sincronizado, para los cristianos con una mente prosaica principalmente, los conceptos son importantes, los budistas con mentes más espirituales, son armonías sencillas y profundas, grandes diferencias con el mismo fin. Sin embargo, para esos tiempos, el español no existía, de hecho, ni España, de más ni el hebreo seria igual al de hoy, sin embargo aunque las imágenes que el maestro quiso transmitir con palabras esperamos que hayan sobrevivido a las interpretaciones de cada hombre, a la evolución de los idiomas, pensemos que tan diferentes son unos de otros, y solo en su estructura cambian los sentimientos, a pesar de que realicemos traducciones literales, por lo que siempre hacen falta ajustes para expresar el concepto original, mediando el conocimiento y sentimiento del traductor, piensen cuando han tratado de traducir una canción.

Para esta época el conocimiento científico se nos antoja muy escaso, o por lo menos vedado a la inmensa mayoría, la ciencia que hoy compartimos es sumamente reciente, por lo menos si revisamos nuestra historia escrita, si tuvieses una imagen y tu auditorio no la conociera, no tuvieses palabras para ella, peor aún tu auditorio no está capacitado para entenderla, que palabras usarías? Difícil cierto? Ese era el dilema a resolver, las metáforas fueron útiles, pero desde el punto de vista ético, pero si el contenido fuese más tangible? Solo el tiempo permitiría entenderlo esperando que sobreviviese a los miles de intermediarios en la transmisión del mensaje.
Aunque nací cristiano, siento que he trascendido los limites de una religión, (sin querer parecer pretencioso), porque las religiones delimitan a los hombres en un marco o contexto histórico-social muchas veces ligados a políticas temporales, que además orientan el sectarismo, y para nada conducen al interés humanista y de evolución espiritual, pues sirven a intereses individualista y mezquinos. Reconozcámosle a las religiones el haber guiado durante algún tiempo a la mayoría de la humanidad a través del oscurantismo, aunque sus excesos causaron daño y muerte, desconocidos o reconocidos según quien escriba la historia, pero los contenidos éticos sobreviven un día más para ser re asimilados y comprendidos, muchas veces hay que regresar a las fuentes. Hoy avanzamos hacia procesos de globalización, independiente de que algunos sientan amenazados sus intereses es un proceso necesario e indetenible, la tierra es una sola, y toda la naturaleza sigue patrones de los cuales los humanos no nos podemos excluir, el nuevo ser planetario avanza y la distribución de funciones exige que el planeta funcione como un individuo eficiente y en el proceso serán necesarios muchos sacrificios, aunque se pueden encontrar métodos para que la transición no sea tan dolorosa para los más afectados. Las religiones no se excluyen de este proceso, pero me da mucha pena notar que mas que superarlo, los sectarismos se arraigan mucho más lo que genera conflictos y violencia innecesaria, más aun cuando las religiones deberían guiar al hombre hacia la paz y la unión en clara búsqueda de un amor universal. Es necesario que todos los grupos religiosas abran su mente y exploren en los zapatos de las demás, solo así encontraran que todo el tiempo todos han hablado de lo mismo, con diferentes maestros, pero con el mismo padre, quien no ha tenido en la familia que depender de un hermano que los guie cuando los padres no están, es aquel que merece nuestro respeto pues se hecho al hombro nuestro futuro, sacrificando el suyo, por ello merece nuestro profundo agradecimiento sin rallar en la idolatría la cual ni él mismo aceptaría; la humanidad en todo el planeta ha atravesado por duros momentos en diferentes espacios, en diferentes tiempos, para diferentes culturas, y el Gaia ha sentido la necesidad de estimular a sus células en cada momento para no desfallecer pues el tiempo del gran salto aun no había llegado, afortunadamente siempre hubo un hermano evolucionado para asumir la responsabilidad, un hermano visionario capaz de escuchar al padre atreves de la cacofonía del universo, entender la palabra inmersa en el ruido, y no porque el universo sea ruidoso, sino porque nuestros oídos y nuestra mente aun no está preparado para escuchar tantos mensajes dichos al mismo tiempo, es escuchar toda la eternidad en el infinito al mismo tiempo, quizás comparable a escuchar a todo el planeta al mismo tiempo o mínimo a todos en una fiesta expresándose al mismo tiempo y con la música a todo volumen, pueden entender lo difícil? Entonces podrán valorar aun más a los maestros y quizás caer en la tentación de idolátralos más.
 
Recordando y situándome en el pasado y en el presente, mi mente recorre unas imágenes más panteístas mientras recorro las palabras que tratan de expresar lo que el maestro nos enseño:

Padre nuestro que eres los universos, merecida de reverencia, respeto y devoción, por todos los que de ti venimos, desde el infinito y la eternidad a este pequeño relicto de espacio-tiempo, recocemos las leyes de nuestro espacio-tiempo tanto en nuestra humanidad como en el resto del universo, permite que podamos valernos de ellas para conducir nuestra evolución individual y colectiva, y aunque en nuestra ignorancia violentemos la leyes causándonos daño a nosotros, entre nosotros y a nuestro entorno, no dejes que las consecuencias de estas leyes trunquen la meta de esta evolución, y no dejes que la ilusión de este universo embriague nuestra conciencia individual atrapándonos en el espacio-tiempo sin poder regresar a tí la conciencia universal sin tiempo ni espacio.

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