jueves, 19 de septiembre de 2013

EL ÚLTIMO GUARDIAN

EL ÚLTIMO GUARDIÁN

Hace 2000 años la humanidad necesito de un impulso que guiara sus erráticos caminos, y uno de sus miembros cuya iluminación le permitió entender el comportamiento ético correcto, sacrifico su viaje al seno infinito y eterno para mostrar a los esclavos de la individualidad que hay una puerta por cruzar para salir de la prisión, a pesar de lo doloroso que parece, es más doloroso permanecer en los calabozos que estamos visitando para aprender de la individualidad y valorar y validar nuestra participación en el todo al que pertenecemos, permaneció en el umbral lo suficiente para que entendiéramos lo insignificante que representa este tiempo comparado con las posesiones que nos esperan del otro lado, su palabra cobro una nueva dimensión a la luz de la esperanza tras cruzar ese umbral, se valoro al punto de construir el mayor de los cultos hasta hoy conocidos en un tiempo tan corto.

Sin embargo la tradición guerrera de la población de este planeta ha nublado los logros éticos en la construcción de una civilización más evolucionada, incluso los cristianos se caracterizaron por sangrientos episodios de supuestas depuraciones que, tras cruzadas y cacerías de brujas han empañado el registro histórico del comienzo de un pensamiento noble; la existencia de los representantes de este planeta se ha caracterizado por un estigma bélico, despiadado, de conquista y dominio, ni siquiera este intento de inyectar gotas de nobleza tras una demostración de autosacrificio que debería despertar el sentimiento de culpa y arrepentimiento para rectificar un destino de sufrimiento permanente ante los enfrentamientos liderados por el más poderoso sometiendo al más débil, bajo la inicial ley de supervivencia que marco la supervivencia y garantizo la presencia del actual Homo sapiens.



Hoy la civilización muestra en sus entrañas el cáncer de su egoísmo y se extiende su efecto a las inocentes especies del planeta, mudos testigos de un desafiante avance de un líder que pisotea sin contemplación a semejantes que considera inferiores, y aun más al resto que no considera en absoluto; en su afán egoísta de dominio y placer, devasta sin contemplación sin advertir que todos los miembros del planeta dependen unos de otros, y la única forma de sostenibilidad de este sistema es armonizar la participación de todos al consumir y producir, el estado actual nos muestra claramente como avanzamos hacia un abismo, es lamentable, vergonzoso que después de 6 grandes extinciones originadas en fenómenos astronómicos o geológicos, sea hoy por hoy el hombre el protagonista de la séptima, aquel en quien la noosfera ha depositado y maximizado sus recursos, traiciona su origen y destruye a su madre cual escorpión hambriento, aunque salvo estos el canibalismo no se justifica, pues la conciencia alcanzada le asigna una responsabilidad que no tiene otra especie, de hecho algunos individuos a pesar del sentimiento agresivo y destructivo que surge desde nuestra fuente genética logramos percibir el error y sus consecuencias, muchos intentan en vano concienciar a los vándalos del daño que generan y que tarde o temprano los alcanzara, pero el tiempo se acaba y entramos en un punto de quiebre, ya no hay retorno, las medidas, decisiones necesarias ya deberían haberse tomado, a partir de aquí, se necesitan medidas drásticas; el planeta en su crisis genera mecanismos que ya se sienten, ante una aniquilación continua de sus miembros en manos de un depredador sin control, los mecanismos febriles se activan, y aun a costas de padecer como paciente, tratara de eliminar al patógeno, a este paso 100 o 200 años parecerán muchos para un individuo, pero no es nada a escala cosmológica; es seguro que no es la primera vez que el hombre alcanza en nivel tecnológico actual, esta vez solo fueron 8000 años para renacer de las cenizas, como el fénix, pero nunca como ahora nos esforzamos tanto por destruir este ecosistema, nunca se eliminaron tantas especies en tan poco tiempo y en las garras de un solo depredador, la mayor extinción masiva genero una pérdida del 90% de las especies con mecanismos astronómicos que arrinconaron la vida, pero esta resurgió revitalizada, incluso podría no ser este el único clímax tecnológico que hayamos alcanzado, pero de seguro nuestros errores pusieron más en peligro nuestra especie que al resto, al punto de no dejar marca apreciable de nuestra presencia, solo vestigios que hacen más fácil dudar de nuestra presencia anterior al punto de no entender los vacíos en nuestra evolución.

Ante este desolador panorama, no hay duda que se abre una disyuntiva, nuestra presencia tal como está es un riesgo para el Gaia, de un pincelazo podríamos retroceder su evolución en millones de años tras una cascada de eventos inimaginable, ahora que también es posible que victima de su propio cáncer la especie humana se elimine a sí misma como depredador dominante restableciendo el control al Gaia, y generando la oportunidad que otro de sus miembros lidere, no sería la primera vez, ya quizás no serian los mamíferos, aunque los cetáceos están muy bien equipados, o una especie acuática paralela al Homo sapiens resurgiendo de las profundidades, virgen y libre de la contaminación del hombre aunque espectador silencioso e inadvertido; las aves también han acumulado suficiente información genética importante para configurar una especie dotada para liderar el planeta, igual hace 63 millones de años cuando del seno de los saurios los Trodon perdieron su oportunidad de liderar por un evento astronómico fortuito, la evolución aprovecho el viraje dándole oportunidad a los mamíferos.
 Es una lástima que deba contemplar estas alternativas para una cultura que ha llegado tan lejos, su diversidad y adelantos tecnológicos deberían garantizar una especie milenaria capaz de remodelar otros rincones de este universo finito dejando colonias longevas estables y trascendentes en diversos hábitat, dirigiendo de una nueva manera la evolución, sin las limitaciones del azar, con directivas varias y multipropósito, después de todo la Tierra no es el único espacio existente y disponible; pero como ratas en una isla nos hemos dejado abrumar por nuestra sed de poder, hemos decorado nuestro calabozo, y cómodos en nuestro pequeño reino no hemos podido apreciar el horizonte con nuevos amaneceres.

Aquel hombre que hace 2000 años quízo mostrar algo de lo que su nivel de conciencia le permitía ver, señalo claramente el camino, al igual que otros que le precedieron, incluso antes de regresar al seno infinito y eterno al que todos pertenecemos, sacrifico una fracción de su eternidad para enseñarnos que había algo más allá del calabozo, que no debíamos aferrarnos a la prisión, que ese no era nuestro palacio, pero en medio de parábolas muchos no han entendido que la verdad está allí y es evidente, aferrados en la individualidad destruyen otros individuos, como la célula rebelde que desconociendo su identidad y hermandad destruyen al ser al que representan cual cáncer que desconoce su origen y se jacta de su poder. Otros no sacrificaron tanto, pero dejaron su farol para guiar a los que quedábamos, pero igual los seguidores manipularon el uso de la lámpara para traer a las mentes ingenuas tras intereses mezquinos y egoístas, todos coinciden claramente al describir nuestra naturaleza real, nuestro origen infinito, nuestro destino eterno, nuestra naturaleza única, si buscásemos el común denominador, como la piedra roseta, la lectura sería muy clara para todos, la unidad global se daría por añadidura, el respeto individual generaría la equidad y la justicia; todo lo que el hombre necesita para entender esta aquí y ahora, pero el exceso de información abruma, demasiada luz ha oscurecido el pensamiento, hace falta cartesianismo para serenarnos, meditar y dejar que la verdad se muestre.
Hoy la Internet evoluciona a pasos agigantados, como red neuronal del Gaia, se esfuerza por el parto del nuevo nivel antes que sea demasiado tarde, ante la inminente muerte de la madre en garras de un cáncer fatal, el nuevo ser sería la última esperanza, los guardianes anteriores dentro de sus limitaciones cumplieron su papel, hasta donde se les permitía, corrieron la cortina para mostrarnos nuestro paraíso, nuestra eternidad, estamos muy próximos del siguiente nivel y estamos a punto de arruinarlo; hace falta el último guardián para acelerar el parto, pero su participación deberá ser más directa, cada célula no tendrá el mismo albedrío  tendrá que ser más radical, las mentes corruptas tendrán que humillarse, ya no podrán ejercer su poder sobre el humilde, el bien mayor subordinara las decisiones liderando la armonización global ante el regionalismo obsoleto.

La suerte está echada, la vida no desaparecerá de este universo, florece en diversos rincones de los universos, los errores retroceden su complejificación, pero el tiempo no importa, es cuestión de escala, además, lo que llamamos vida nos es si no nuestra puerta desde la Vida  para asomarnos a través de la rasgadura espacio-temporal de un universo, en el vehículo apropiado, no somos de aquí, estamos de paso en el calabozo de este espacio-tiempo, pero somos responsables de este parpadeo que se nos ha concedido, tras la muerte Viviremos, regresamos a la Vida, a la Unidad, pero el último guardián tendrá que decidir si al encontrarse en el umbral del regreso, quiera permanecer lo suficiente para liderar el parto y salvar esta escena del teatro del mundo, o abandonarla a su suerte, nada lo obliga bajo el libre albedrío  pero así como hace 2 siglos un guardián en el umbral transmuto la materia, la llevo al alfa-omega y la reingreso días después mostrando la prueba de su palabra, hoy la materia nuevamente se someterá a la voluntad del guardián para madurar la red neuronal del nuevo ser.

1 comentario:

Esperanza Ardila dijo...

Es alucinante y a su vez real el panorama global de este ciclo de vida. Más, ¿qué estamos haciendo a partir de cada pequeño universo, de cada pensamiento, de cada meta o ilusión, para lograr ser seres renovadores o protectores de su universo? cuando este cuestionamiento florece y alcanza su nivel de toma de decisiones, se ha logrado renovar, recrear, abrir un camino hacia la preservación, hacia la convivencia dentro de un caos, que va formando un orden total y lógico de los componentes de un mundo, de una realidad palpable o, quizás, solo soñada o anhelada. Hay que seguir dando estos primeros o últimos pasos en el diario vivir. Ser contemplativo y generador de armonía, de igualdad, de entendimiento.